A ocho puntos. Ni a once, ni a cinco. El Real Madrid se aferra a la Liga en un partido en el que se adelantaron los blancos primero, le dieron la vuelta los azulgrana después y que finalmente se acabó empatando con dos goles de Messi y Ronaldo.
Al Madrid no le valía especular y se vio desde el inicio del partido. La consigna era presionar la salida del balón del Barça y mandar balones a los de arriba lo más rápido posible. El Barcelona, sabedor de que la presión no podría durar todo el partido y que acabaría teniendo las suyas se fue despertando en el transcurso de la Primera mitad.
Para entonces Tito Vilanova ya había dejado su primer mensaje de la temporada. No cuenta con Song como central para los partidos importantes. Después de que Piqué se cayera minutos antes del encuentro, el nuevo técnico del Barcelona le dio galones a Adriano acompañando a Mascherano en el centro de la defensa completando un buen partido en líneas generales.
Con esto este se llegó al primer cuarto de hora con los blancos buscando las espaldas de los centrales del Barcelona y con los locales tratando de tocar rápido y llegar al área blanca sin que ninguno de los dos equipos crease verdadero peligro hasta que en el minuto 25, una jugada iniciada por Özil en la banda derecha fue pasando por Marcelo, Khedira y Benzema en el borde del área hasta que le llegó a Ronaldo en el flanco izquierdo para fusilar a Valdés por bajo y adelantar al Real Madrid. 0-1.
Por si las cosas no se estaban poniendo suficientemente feas, dos minutos después llegó la lesión de Alves. A la defensa del Barça le ha mirado un tuerto y en el peor momento. Para sustituir al brasileño, tampoco vale Song. Entra Montoya.
La entrada de Montoya pareció darle aire a un Barça que tras el gol espabiló y en el minuto 31, el balón le acabó cayendo a Pedro en la banda derecha que se sacó un centro raso que tras rebotar en Ramos, Alonso y Pepe fue rescatado por Messi para poner el 1-1.
En la segunda parte toco volver a esperar a que los equipos tuviesen ganas de arriesgar a perder la oportunidad de echar a su rival en la lucha por el título en el caso de los locales o de decir adiós a la Liga en los visitantes.
Entre tanto control, y después de que el Barcelona saliera con mucha más intención de hacer daño a los de Mou, tras una falta señalada en las inmediaciones del área de Casillas, Messi plantó la pelota y marcó una parábola de izquierda a derecha que se acabó colando en la portería de Iker para adelantar a los de Tito Vilanova y poner al Real Madrid a 11 puntos.
En ese momento fue cuando el Barça rebajó la intensidad al partido y, cinco minutos después del tanto de Messi, Cristiano no quiso ser menos y culminó una contra con posible falta previa en la recuperación que Özil -muy activo en el día de ayer- sirvió para que CR7 batiera por bajo en el mano a mano con Valdés.
Antes del final, Montoya tuvo la victoria con un lanzamiento que se estrelló en el larguero de Casillas. Al final un 2-2 justo tras lo visto sobre el verde que deja la Liga como estaba.

